Al parecer, y si hacemos caso a las estadísticas, en España cada día son más frecuentes las parejas que eligen casarse solamente por lo civil, prescindiendo de las iglesias. Los motivos? Pues cada quien tiene los suyos. Unos, por su ateísmo o porque pasan de lo eclesiástico. Otros, por economía. Algunos más, porque van de segundas nupcias, siendo alguno de ellos divorciado y no puede realizar matrimonio religioso. Y algún que otro porque cada contrayente profesa una fe diferente y no quieren entrar en conflictos.
Una fría y rápida boda civil.
Sin embargo, como bien saben quienes han pasado por eso o asistido a una boda civil, salvo gloriosas excepciones…
los despachos en los Ayuntamientos, las Juntas Parroquiales o los Juzgados, no son precisamente los lugares más agradables para contraer un cálido matrimonio, mucho menos para que concurran numerosos invitado. Y si tienes a otras parejas esperando turno detrás, olvídate de que el funcionario te de tiempo para que alguien de tu entorno diga algunas palabras. El funcionario realiza el breve y estricto acto exigido en el artículo 58 del Código Civil. Por otra parte, para la mayoría de las contrayentes, el lugar no las motiva a lucir el elegante vestido de novia con el que soñaron ellas y sus madres.
En suma: ni palabras bonitas por parte de algún amigo de gran elocuencia, ni lecturas conmovedoras de algún poema escrito para el momento, ni música de fondo o marcha nupcial, ni un centenar de invitados, ni nada de lo que usualmente entendemos por boda. Por lo tanto, la mayoría de las parejas, sobre todo las novias, suelen salir con un regustillo de sabor a poco.
¿No tenemos derecho a algo mejor?
En su blog titulado Diario de bodas, en su artículo: ¿OFICIANTE, ACTOR? ¿CEREMONIA O PARIPÉ? Keyla lo refleja muy bien cuando dice:
¿Sólo por casarnos por el Civil debemos perder el derecho a una ceremonia emotiva? Hay quién nos diría que sí, que por eso decidimos casarnos por lo civil, pero yo creo que no. El verdaderamente legal es un acto en el cual las emociones están igualmente presentes, y no tiene por que ser desmerecido. Y si es verdad que por mucho tiempo se han venido realizando bajo unas pautas, también es verdad que esas pautas deben empezar a adaptarse a los nuevos requerimientos.
¿Qué solución podemos darle?
En los últimos años, vienen en aumento las parejas que optan por una solución interesante, que no es otra que “recrear” de nuevo la ceremonia civil que ya se ha realizado ese mismo día o días antes. Se trata de lo que se conoce como oficiar una boda. Evidentemente que, dado que la pareja ya esta legalmente casada, el oficio de casamiento que se celebra no es real. Es decir, no se trata de repetir el mismo acto de casamiento que ya se hizo en el Ayuntamiento, sino de realizar la celebración de la ceremonia del matrimonio, pero en un entorno previamente preparado para ello, y mucho más adecuado. Por lo general suele ser en el mismo salón, restaurante o finca que se haya elegido para llevar a cabo la fiesta, y antes de sentarse a la mesa nupcial para disfrutar del banquete de bodas. Porque ese es el momento, posiblemente irrepetible, en el que contamos con la asistencia de todos los invitados que hemos querido tener a nuestro alrededor para celebrar ese feliz momento.
¿Una boda oficiada es una boda civil o una religiosa?
Pues no es ni una cosa ni la otra. En realidad, en esta celebración tan peculiar se logra una mezcla entre la ceremonia civil y la religiosa. Llegada del novio con su madrina, llegada de la novia con su padrino, música de marcha nupcial, aromas, velas, rituales particulares al gusto y la usanza de cada pareja, y todos los detalles que, si son bien cuidados y realizados, producirán un acto brillante, altamente emotivo e inolvidable para todos, tanto los contrayentes como los presentes, que es de lo que se trata.
Al oficiar la boda, a todos los familiares y demás invitados se les da la oportunidad de ser, tanto observadores como también partícipes, en la celebración de un matrimonio al que no pudieron asistir en el Ayuntamiento y al que, de otra forma, no podrían asistir nunca. Para los dos “novios” contrayentes (ya marido y mujer) se les presenta la oportunidad de revivir, una vez más, ese acto tan trascendental y emotivo en sus vidas, de repetir el “Sí, quiero.”
¿Renovación de votos matrimoniales?
Yo comparo este acto al de la renovación de votos matrimoniales. ¿Quién ha dicho que la renovación de las promesas y votos matrimoniales es un acto exclusivo para las parejas que ya llevan 25 ó 50 años de casados? ¿Qué impide que renueves tus votos a los diez años, a lo cinco o apenas dos o tres días mas tarde de haberlos realizado en el salón del Ayuntamiento, Prefectura o Registro Civil?
Porque hay que tener en claro algo muy importante: Cuando se oficia una boda, no se está casando a nadie, porque la pareja ya ha contraído matrimonio legal previamente, y no se puede casar a quien ya está casado. Lo que se está haciendo es solicitar a la pareja (que ya son cónyuges) la ratificación de sus votos matrimoniales.
¿Oficiante, figurante o maestro de ceremonia?
Es la constante pregunta. Para muchos, la determinación del nombre idóneo es importante. Si se trata de “oficiar” una boda, indudablemente que la palabra que mejor designa a quien realiza el oficio será la de “oficiante”. Para quienes, el acto en ciernes, se trata de la celebración de una ceremonia, prefieren designarlo como “Maestro de Ceremonias”. Algunos dicen que es un “figurante”, pues asume la actuación o figura de otro. Creo que el detalle es puramente semántico y carece de importancia práctica.
Lo relevante es que ese individuo está muy claro de que no es Juez, ni Alcalde, ni otro funcionario público autorizado para celebrar matrimonios, por la simple razón de que, en el acto en que está participando, los novios no lo requieren, no están “contrayendo matrimonio” porque ya están casados. El no está realizando ningún acto legal, sino la recreación de un acto ya consumado, simplemente. Y lo segundo importante es que los novios también saben que es así. Que los invitados lo sepan o no es irrelevante.
En el artículo que he mencionado anteriormente, del Blog Diario de bodas, Keyla dice, refiriéndose a su propia boda:
A mi me gusta más llamarlo Oficiante o Maestro de Ceremonia; y me gusta más porque no contraté a un “actor”, contraté a una persona que me oficiara una verdadera ceremonia. Y es que se hace importante diferenciar los términos, porque el casamiento (contrato por el que un hombre y una mujer se comprometen a vivir en matrimonio) es una cosa, y una ceremonia es otra. Yo realicé mi “boda legal” por lo civil, unos días antes, en la Junta Municipal que me correspondía, y mi “boda real” con el figurante, quien se encargó de ratificar los votos que ya había tomado con mi pareja. Es decir, que nosotros realizamos nuestra propia ceremonia de casamiento, que fue mucho más emotiva, más personal, más íntima, en donde confirmamos ante todos nuestros amigos y familiares nuestra intención de formar una familia.
Para mí, el decir que se hace un “paripé”, exclusivamente porque no se firma un acta “legal” en el momento, me resulta un tanto ofensivo, que se habla desde el desconocimiento. Hacer el paripé es fingir, simular, es hacer un acto hipócrita. Ratificar unos votos matrimoniales siempre es un acto de amor, da igual cómo, cuándo y en qué circunstancias se digan ¡siempre es un acto de amor!
Espero que a todas las personas interesadas, este artículo les pueda servir para aclarar dudas, o al menos para tener algo más claro lo que es oficiar una boda.
Artículos de interés en otros blogs:
¿Una boda legal, simbólica o religiosa?

Como contacto con el oficiante de bodas?????
Quiero renovar votos matrimoni. Civil y quiero saber que debo hacer. Y el dia 16 de marzo cumplo ocho anos
las boda cibil no se renuevan botos porque en si en el cibil no se disen los votos son para bodas relijiosa como lo se porque yo estoy casada por cibil y por la iglesia y en la iglesia me lo dijerron.
Antu, no indicas a qué país te refieres, porque esas cosas varían de uno a otros, de acuerdo a las legislaciones.
Pero, en efecto, en ESPAÑA y en otros países que conozco, en las bodas civiles no se hacen votos, apenas te leen los artículos respectivos del Códido Civil y a salir corriendo porque otra pareja está esperando.
Sin embargo, y es de lo que trata este artículo, a la hora de “oficiar una boda civil” o “representar” una boda civil para una pareja que ya está casada por lo civil, hay entera libertad de hacer todo aquello que los contrayentes (cónyuges) quieran hacer, con todas las ceremonias y rituales que se les ocurra (de las velas, del agua, del vino, de la tierra…,) inclusive hacerse votos de amor, felicidad, fidelidad eterna y todo lo demás, porque eso NO ES una exlusividad de los matrimonios eclesiásticos.
Por otra parte, si una pareja con cinco, diez, veinte años de casados o los que sean, quiere realizar, mediante un maestro de ceremonias u oficiante, una nueva representación de su boda para volver a reunirse con sus familiares y amigos y renovar sus promesas de amor, felicidad y todo lo demás, NO HAY tampoco nada que lo impida.
Mi novio y yo queremos realizar una boda civil en los jardines del restaurante donde la celebraremos. Pero no queremos ni un oficiante ni un maestro de ceremonias. Nos gustaría casarnos allí mismo, es decir, firmar en ese mismo lugar la documentación necesaria que se suele firmar en el Ayuntamiento.
Esto creemos que es posible porque así lo hicieron unos amigos nuestros el año pasado. A ellos les casó una amiga, concejala del Ayuntamiento al que pertenecía el pueblo, haciéndoles firmar en su casa la documentación correspondiente.
Nosotros lo tenemos más complicado porque no conocemos a ningún concejal del Ayuntamiento al que pertenece el restaurante y no sabemos cómo localizarle.
Puede ayudarnos?
Normalmente no se necesita “conocer” a ningún concejal. Solo se requiera preguntar en el Ayuntamiento y/o el juzgado correspondiente si ellos hacen traslados para realizar la ceremonia civil fuera de las instalaciones oficiales. Si lo hacen conllevará unos gastos adicionales. Si no lo hacen, pues no hay forma legal. Sin embargo, su pregunta ha sido transferida a otro blog, en donde se tratan esos temas y en donde, posiblemente, le den alguna otra información adicional. Pueden verla y seguir su respuesta en el siguiente enlace: Ceremonia civil fuera del ayuntamiento.
Puede ser el oficiante un amigo cercano a la pareja?? hay algún discurso escrito para este tipo de boda o tema libre??
Como puedo contactar con alguien que oficie ceremonias civiles (no oficiales)
Busco un oficiante de bodas que se desplace desde León al Molino Galochas que está en el Municipio de Vilavante y a tres Km. de Hospital de Örbigo.